La Junta valora de manera
«positiva» que no se derribe la cárcel vieja. María del Mar Villafranca, aseguró ayer que la tipología del edificio de la cárcel
vieja tiene «versatilidad para adaptarse a uso museístico» y en
concreto al Museo Internacional de Arte Ibérico.
No dijo nada claro,
aunque sí trasladó a los medios de comunicación que la comisión
técnica sobre el museo, que se reunió
el diez de diciembre en Jaén, había valorado de manera positiva que no se tire el
edificio del número 41 del Paseo de la Estación.
La comisión
técnica analizó el programa de necesidades en el que se valoró
cuál es la situación de la accesibilidad, zona de acogida,
almacenes, zona del salón de actos, etc. La conclusión ha sido que el
edificio de la cárcel vieja tiene 5.740 metros cuadrados y el
programa de necesidades incluye 12.300 por lo que faltan más de
6.300. Ante esta situación la directora general de la Consejería de
Cultura de la Junta no descartó que el Museo de Arte Ibérico tenga
más de una planta y, además, «pueda hacerse compatible lo nuevo con
lo viejo».
Entre las cuestiones que analizaron ayer María
del Mar Villafranca también destacó las condiciones climatológicas
del edificio que permitirían que en 1.000 de los 12.000 metros
cuadrados no haga falta aire acondicionado. La tipología del
edificio de la vieja cárcel alude al siglo XVIII y su distribución y
edificación tendría ventajas como ésta. Además, tanto la directora
general como la delegada de Cultura en Jaén, Andrea Gómez,
defendieron que existen otros museos en el territorio español que
atienden a esta distribución.