| 1.- La zoomaquia representada en el Cerro de El
Pajarillo corresponde a una acción heroica y se documenta en los últimos trabajos de
Heracles, en la acción de Teseo en Creta o en el héroe de Temesa. La acción captada
corresponde a un momento de una narración: justo al instante en que el héroe inicia el
enfrentamiento con un lobo.
2.- El héroe se
muestra armado sólo con falcata, lo que reivindica el carácter ibero de la historia
narrada y emplea en su defensa el mismo manto que le viste a modo de escudo. El modo de
lucha es la tradicional contra el lobo. Grande del Brío (1984) recoge de Blanco Belmonte
una descripción de 1911 sobre este caso. "Juan Bravo cazaba lobeznos, arrancándolos
del interior del cubil... Cuando volvía la loba y no veía a su cría, guiada por el
olfato, iba tras el cazador que había de defenderse haciendo lumbre, y cuando el peligro
era mayor, amparando la espalda en una peña, se envolvía el capotillo al brazo
izquierdo, armaba la diestra con un cuchillo, y aguardaba la acometida, presentando el
capotillo y apuñalando a la loba.
3.-El lobo se dispone a
recibir al héroe. El escultor ha querido mostrar ciertos signos de tensión que se dejan
notar en su cabeza erguida, en las fauces abiertas y en la oreja dispuesta
horizontalmente. Su posición sin embargo, postrado sobre sus patas traseras, sin duda
indica que es él quien está en su espacio controlado y en cambio el que lo invade es el
héroe, hecho que se confirma en la característica pierna
izquierda que avanza hacia el animal.
4.-La escena, como corresponde al tercer tipo de zoomaquias, presenta
una complejidad mayor a las otras por el aumento del numero de personajes. El joven
desnudo podría responder al motivo que conduce al héroe a ese lugar. Recostado en el
suelo el muchacho podía haber observado cómo con la acción del héroe era salvado de
una muerte segura, como la joven de Temesa o los jóvenes atenienses en Creta.
5.-La existencia de otros
cánidos o carnívoros, lamentablemente no conservados completos, puede ser
indicadora, o bien de que son perros domesticados que acompañan al héroe, o son lobeznos
que habitan en la guarida de la fiera y apoyan a ésta en su defensa. Del primer caso ya
se conservaba alguna escena en Porcuna, con el cazador que porta la liebre, del segundo
podría responder un prototipo mediterráneo frecuente en este tercer grupo, cual es el
antagonista con tres cabezas reconocido tanto en Gerion como en el propio Cerberos. Cabe
la posibilidad de que aquí el triple enemigo también estuviera presente.
6.-Las parejas de grifos y
leones ratifican el valor y el carácter sobrenatural y heroico de la acción
desempeñada. Como los centauros en la Hydria de Poledrara o el león en el bronce de
Chiusi muestran las fuerza del héroe, puesto que son el héroe mismo y recuerda el
cumplimiento de la iniciación realizada por el triunfo de este sobre ellos. Son además
los dos animales descritos en la placa de Bencarrón y junto al Smiting God siguen siendo
los dos animales que en las zoomaquias del primer grupo se documentan en Porcuna. La
disposición de los dos leones al comienzo de la escalera y de los grifos en una posición
mas próxima al héroe avalan esta lectura.
7.-De toda esta diversidad de personajes se hace notar la ausencia de
la mujer o de la divinidad protectora. Por el contrario aparecen elementos que apuntan a
la existencia de un toro. De la primera cuestión no se observa ningún elemento en el
inventario que apunte su presencia. En todo caso una detenida lectura de otras imágenes
ibéricas del Sudeste y siempre con los cuidados a que obliga el tiempo y el espacio
diferente en que se desarrollan éstas, nos permite observar la presencia de estos
personajes aunque de forma abstracta, en la roseta que se dispone entre el lobo y el joven
luchador representados en la cerámica de Elche-Archena. Del segundo personaje, el toro,
por su valor de fertilidad, su constante presencia entre las imágenes ibéricas de este y
de momentos anteriores, su vinculación a símbolos de la divinidad como la flor de loto
en la frente (toro de Porcuna) (Blanco, 1960) y sobre todo por la ausencia de la divinidad
femenina, si existió, quedará siempre abierta la posibilidad de que realmente sea el
símbolo de la divinidad.
8.- Por último cabe citar un personaje no inventariado pero que esta
muy presente en todas las escenas del tercer grupo de zoomaquias: el agua (Olmos, 1992).
El río Kalabros aparece en el mito de Temesa, el mar en el acceso al laberinto cretense
que deberá atravesar Teseo, los bueyes de Geryón se encontraban en la isla Eritrea,
Caronte condujo a Heracles por la laguna Estigia en los momentos anteriores al encuentro
de Cerbero. El agua esta también en la escena ibera de «El Pajarillo» en la
laguna-fuente del río Jandulilla que lamía los cimientos del monumento. Es posible que
el roleo tendido bajo el lobo en la escena reiterada de la lucha del joven contra el lobo,
sea la constatación de esa presencia acuática en el mito ibérico, pero sobre todo
interesa destacar esa idea de fuente de punto de partida del agua que el lobo debía
guardar, por la vinculación que el caso tiene con los mitos agrícolas de la fecundidad.
El demones de Temesa que se vestía de Lobo se asociaba según Pausanias a la fuente Lyka.
En el alto valle del Guadalquivir el santuario ibérico de Castellar, de características
diferentes al que aquí estudiamos por la ausencia de esculturas y algo mas tardío
(Nicolini et al., 1987) también asociaba cueva y fuente de agua al topónimo de
"Cueva de la Lobera".
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