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En
la presentación Arturo Ruiz, destacó de Gerard Nicolini su
vinculación a la Universidad de Poitiers, situada en el límite del
área de influencia del Islam, que le une en sus raíces a esta
provincia andaluza. Nicolini llega a España en los años 60 gracias a
la colaboración de la Casa de Velázquez, sociedad hispano francesa. Un
compatriota suyo Lantier había trabajado aquí en 1920. En 1964 Gerard
Nicolini hace en las excavaciones de Castellar, sigue Arturo, un nuevo
planteamiento trabajando la estratigrafía no solo de la Cueva de la
Lobera, sino del conjunto de Los Altos del Sotillo, que incluye la
ladera anterior a las cuevas, en lo que se conoce como primera campaña.
¡Que contraste entre el
suelo urbano de París, su segunda residencia, con la tierra roja de
Castellar! Pero lo informa y lo suaviza todo su amor por lo
hispano, marcado en su vida ya antes de conocer in situ España. Vuelve
en 1981, después de una etapa académica, conociendo al que le habla
(Arturo Ruiz) como comisario delegado por las instituciones del estado.
Una etapa enriquecedora por su colaboración no solo conmigo sino con arqueólogos
diferentes, como Narciso Zafra, Carmen Risquez, Concha Choclan
etc. que integran un equipo hispano-francés hasta 1985 (segunda
campaña), a la que hay que sumar la campaña de 1987-1989, que nos hace
a todos mejores.
Gerard Nicolini es la
persona que más sabe de la Cultura Ibérica en Francia, autor de uno de
los mejores libros sobre ella, especialmente en el campo de los exvotos
y de los santuarios, particularmente en los exvotos de Castellar. Es en
definitiva un gran hispanista y un enamorado de Jaén y de Castellar.

Gerard
Nicolini y las figuras de bronce de Castellar
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En
este punto Arturo Ruiz da la palabra a Gerard Nicolini:
Con
gran ilusión y mucha alegría he realizado este viaje hasta aquí,
hasta Castellar. El tema de los exvotos es en realidad algo muy poco
conocido, ya que estamos a punto de descubrir nuevos puntos en dicho
campo. Entre todas las colecciones destacan, por albergar el mayor
número de figuras de bronce, las siguientes: Museo Arqueológico
Nacional (Madrid); Museo Arqueológico de Cataluña (Barcelona); Museo
de Louvre (París), procedente esta última de la del ingeniero Saboroni,
que trabajaba en las minas de cobre de Despeñaperros; Museo de
Valencia, conocida por la colección de Villacarrillo, en realidad
procedente de saqueos en Castellar y la de la Academia de la Historia,
de Madrid.
A continuación Nicolini
aborda la cronología, en concreto para Castellar aparecen figuras del
siglo VIII a.C., cuando según Arturo Ruiz estratigraficamente en
Castellar no se pasa del siglo IV a.C. Este pequeño choque de opiniones
se explica con exvotos fuera de contexto, es decir figuras llevadas
"a casa", guardadas y después de varios siglos arrojadas.
Esto no es infrecuente, aunque recordemos que los exvotos se fabricaban
para ser depositados en el santuario. Recordemos el caso de Galera con
figuras del siglo VIII a.C. en estratigrafía del siglo V a.C. o el caso
de la Esfinge de Cástulo, que aparece en enterramiento muy posterior a
su fabricación.

Gerard
Nicolini y Los Altos del Sotillo
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En
el siguiente capitulo Gerard aborda la fabricación, que la mas
generalizada es el procedimiento "a la cera perdida" en el que
se moldea la figura en cera y posteriormente se rodea de arcilla, vertiéndose
bronce fundido en su interior, que derrite a la cera "que se
pierde", después se acaba con cincel, como el trabajo de los
circulitos, o el trabajo con el buril para realizar el borde del manto,
collares, pendientes, ojos, orejas y senos; acabándose con un lijado.
Otra técnica es la del "martilleo" para exvotos esquemáticos
o de lámina, en que los ojos son puntos en bajo relieve y las bocas
hendiduras.
Estilo Castellar es una
forma de definir el trabajo de los fundidores de esta tierra en
contraste con el estilo de Despeñaperros: En total reconocidos existen
unos 12.000 exvotos. ¿Cuántos habría en la antigüedad? se pregunta
Gerard Nicolini. Si calculamos que se recupera uno de cien, nos
encontramos que pudieron fabricarse un millón doscientos mil, mas o
menos. afirma Gerard.
Hablando de
"tipo", podemos hablar de unos 250 tipos diferentes que se
caracterizan por: el volumen, los gestos, la posición de los brazos,
las proporciones y el traje. Podemos hablar de "tipos mixtos",
comunes a exvotos masculinos y femeninos, en los que el hombre porta con
el brazo izquierdo el escudo con un sexo insinuado, al igual que los
senos en el exvoto femenino.


Sobre un esquema estudia
la evolución en el tiempo de la vestidura, la mitra, brazos (abiertos
o pegados al cuerpo), figurillas que evolucionan al tipo más
esquematizado ¿Tiempo que dura esta evolución? ¿Siglos, décadas,
años, unos días? Compara dos exvotos encontrados en la misma capa
estratigráfica, uno esquemático y otro rico en detalles: Una sola
explicación, la económica y de producción.
Pasa al estudio
comparativo entre los de Despeñaperros y los de Castellar. Tiempo
atrás se decía que en D. los exvotos eran figurillas finas y en C.
toscas y ahora sabemos que no es así. Hay en C. muy buenos
exvotos, incluso algunos mejores que en D.. Hay tipos repetidos, con
la duda de que si se hicieron en D. y se llevaron a C. Hay tipos
propios, exclusivos de C. unos y otros de D.
Continua Nicolini con
los exvotos encontrados y realizados en Castellar . Hay masculinos,
exclusivos de C., esquemáticos, desnudos y con el sexo muy marcado.
Hay otros finos, de túnica corta, por cierto muy bien hechos y que no
existen en D. Los de mujeres, exclusivos de C., son personas muy
humildes y de gesto expresivo, se ve que están rezando con fervor. Otras son
mujeres de un medio muy elevado, con manto y gran volumen de cabeza,
que incluye las ruedas de la cabeza; el artista ha trabajado en
triangulo para hacer el trazado más sencillo, incluyendo el velo y la
mitra, por lo que suponemos que se trata de una mujer de alto nivel.
La mayoría de los esquemáticos tienen una forma estupenda, con un
gran poder de expresión que no se da en D. Como se ve,
puntualiza, Gerard Nicolini, soy un defensor de los exvotos de
Castellar.

En cuanto a lo que llama
Nicolini "significación" o localización, C. es un
Santuario muy abierto, con caracteres muy particulares: Al lado de una
gran vía que corresponde con el Camino Real, vía prerromana; todo
ilustrado por el conferenciante con fotografía aérea que muestran el
entorno de las cuevas.
En el estudio de la
religión las figurillas son muy importantes, mejor que los
textos griegos y romanos, que frecuentemente dicen tonterías.(sic).
Estudiaremos los gestos "muy interesantes", como brazos
abiertos y palmas presentadas o de brazos pegados al cuerpo, con la
mirada dirigida hacia arriba, que significa una disposición ante la
divinidad: Mujeres con el abdomen desnudo o gestos de tocar para
expresar lo que la figurilla necesita, por ejemplo manos sobre el
pecho o portando armas en disposición de presentación.
No tiene porque
coincidir la identidad del oferente con la apariencia de la figurilla.
Vg. una persona modesta que ofrece una figurilla rica en vestidura y
en collares. Al contrario la figura puede ser tosca, de tipo
esquemático, incluso fea, pero puede representar a un personaje de
alto nivel. Como el exvoto de túnica corta (traje malo entre los
iberos) que presenta bordados y cinturón decorado; estos dos detalles
nos dicen que no es un hombre humilde, sino que era un hombre
importante bien un político o un sacerdote. Así otra figurilla de
mujer con tres collares superpuestos, imaginamos de oro, con tres
vestidos, manto y mitra con un acabado humilde. Tenemos en Castellar
UN SOLO SACERDOTE encontrado, parecido a los de D.. Es de
terminación tosca, vestido con volante, tonsura con un corte de pelo
característico y acabado en diadema. Figura de acabado
sencillo, con manto cogido y elevado con su mano derecha, mirando a la
divinidad que esta mas alta que el; sería el oferente una persona de
clase media inferior. En el caso de la figurilla de hombre desnudo o
con traje no trabajado, correspondería a una persona humilde.
Respecto a la evolución
en los tiempos modernos, en 1915 el Santuario de Los Altos del
Sotillo, según Lantier, presentaba un montículo delante de la cueva,
que se va desgastado con las excavaciones clandestinas. En 1968 desaparece
totalmente dicho montículo; de el habían salido, expoliados, la mayoría de
exvotos no esquemáticos que suman mas de 2.000, y unos poco esquemáticos. Las
fotos de la campaña del 68 nos presentan la rampa de la 2ª terraza
al plano superior o 1ª terraza que antecede al santuario. Hay una tercera terraza,
excavada entonces, en la que se que descubrieron dos casas y donde se encontraron solo
figurillas esquematizadas.
Nicolini acaba
afirmando que el Santuario de Los Altos del Sotillo es un santuario
dedicado a las mujeres: En las figuras finas hay dos de mujer
por una solo de hombre; en las esquematizados a cada uno de hombre
corresponden cuatro de mujer. Igualmente entre los objetos personales,
encontrados en las excavaciones, son objetos de mujeres, como
alfileres. Se puede concluir diciendo que fue frecuentado por una mayoría
de mujeres y en menor número lo visitarían los hombres: Recordemos
que en Castellar solo se ha encontrado un sacerdote y faltan
totalmente los carros de combate, conducidos por hombres, que son tan
abundantes en Despeñaperros.
Queda mucho por hacer
en Castellar, queda mucho por excavar; solo hemos excavado al Este
y delante del santuario, pero nos queda todo el Oeste y todo el
centro, no sabemos si el santuario continuaría en estas zonas. Queda
mucho trabajo también en los museos: Trabajar las tipologías, la
indumentaria, inventariar las colecciones, todo ello constituye un
trabajo imprescindible para conocer el MUNDO IBÉRICO.

Renovado el 9 de
julio de 2001
Entrega
del nombramiento de Hijo Adoptivo de Castellar a Gerard Nicolini
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Entrega
de la placa conmemorativa del nombramiento (Sesión Plenaria del
30 de marzo de 2001) de Hijo Adoptivo de Gerard Nicolini, por
parte de la Excma. Alcaldesa de Castellar, doña Inmaculada
Ortega, el 5 de mayo de 2001
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Palabras
de agradecimiento de Gerard Nicolini, al nombramiento de Hijo
Adoptivo
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Cena
Homenaje a Gerard Nicolini, al fondo de la fotografía. A la
derecha reconocemos, el primero a Arturo Ruiz, seguidamente a
Carmen Risquez y a Conchita Roa
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Antonio
Robledo Morales y Gerard Nicolini
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Narciso
Zafra, Arturo Ruiz y el matrimonio Nicolini
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