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En
la presentación Pilar Palazón hizo un resumen de los puntos relevantes
de la conferencia: Visión del santuario, las casas, las terrazas, los
habitantes y por último destino en el tiempo de los exvotos.
Narciso Zafra inicia su
argumentación basándose en el motivo, en el motor de la conferencia,
que es la proyección y la difusión del Santuario en la sociedad: El
título podría haber sido "Encuentros en la tercera fase para su
difusión". ¿Cómo acercarnos al pueblo ibero, tan lejano en el
tiempo y tan cercano en el espacio?¿Cómo acercar al ciudadano a la
cultura ibérica?
Narciso afirma que
actualmente la cueva mantiene los rasgos generales y que si conserva lo
que tiene que ser esto es un santuario, será valioso, en cambio si por
ejemplo fuera una huerta dejaría de tener valor. resumiendo santuarios
ibéricos solo hay tres, huertas miles. Para un estudio general de lo
ibero y en particular del Santuario encontramos estas fases: 1º) Fase
de investigación. 2º) Valoración, reconocer lo que la arqueología
nos quiera revelar. 3º) Difundir esos valores, no dejarlos ocultos y
trasmitirlos.

Actualmente el santuario
es una realidad que interesa a todos, pero no siempre fue así. Al
principio del siglo XIX los exvotos eran poco más que despreciados, se
les comparaba con objetos de otras culturas como la de los faraones de
Egipto y así el exvoto no pasaba de ser algo realizado por el mismo
artesano que fabricaba clavos en su herrería. Evidentemente ahora esto
no es así. Si lo valoramos debemos ponernos en marcha y distar unas
normas de conservación y de inversión como es la de que revierta su
propiedad a lo público para que las instituciones puedan invertir un
dinero en su adecuación. Hoy en día sus condiciones son muy
deficitarias, ya que tenemos un tendido eléctrico sobre el Santuario,
un vertedero próximo y una cantera en su entorno.

Como soporte para su
difusión puede haber muchos: el libro, la reproducción espacial, real
o virtual, el CD el DVD etc y muchos más. Pero el mejor soporte es el
mismo Santuario adecuadamente tratado in situ, Para acercarnos a la
cultura ibera disponemos de una nueva era de museos como el
Arqueológico de Alicante, de reconstrucciones como las cuevas de
Altamira, los nuevos parque arqueológicos y los itinerarios como la
Ruta Ibérica en Cataluña y El viaje al tiempo de los Iberos en Jaén.
Históricamente Castellar
esta íntimamente relacionados con Cástulo: El material de fundición
procede de las minas de allá, la iniciativa de su instalación parte de
un poder establecido que quiere legitimar su ascendente entroncándose
con el poder divino. Cuando Castellar y su Santuario adquieren esplendor
el territorio de Cástulo ya esta completamente jerarquizado.

Monte, agua,
bosque y gruta a lo que el hombre añade las casas de forma
cúbica, de tejado plano y sin tejas, que aparecen en las
diferentes terrazas; la ultima con escalones serviría de acceso
a la cueva.
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Narciso Zafra pasa al
estudio de las áreas del entorno de Castellar con el soporte de un
plano en el que el área de los Altos del Sotillo se señalan en azul; el
ámbito estudiado, que no excavado, en amarillo. El Santuario goza de los
cuatro elementos que lo hacen idóneos: Monte, gruta, bosque y agua.
Estos valores determinan su éxito entre el poder político. En cuanto
al ámbito este es doble: Por un lado la misma cueva y luego la ladera,
actual lugar de las excavaciones y que estaba aterrazado y ahora muy
deteriorado. En estas terrazas habría habitáculos para los sacerdotes
y para el pueblo en una especie de casas de hermandad, como sucede con
las actuales cofradías.
Al efectuar las
excavaciones nos encontramos con un primer nivel de la edad de bronce, realizándose
las primeras construcciones en el 340 a.C. descubierto en las campañas
de excavación de los años 60. Asociadas a las terrazas aparecen unas
estructuras de tipo cúbico, sin tejas y con un techo plano, la
excepción es la última que solo tendría una finalidad de servir de
acceso.

Narciso Zafra cerraría su
intervención con un breve repaso a lo que el ha llamado la
"historia del hambre". Basado en el relato de lo acaecido
allá por 1916, en el que al arqueólogo encargado de las excavaciones
en Santa Elena, o que más da en Castellar, se le presenta un desnutrido
trabajador con la aspiración de servir de mano de obra: el arqueólogo
duda ante el famélico aspecto y le pide referencias a lo que nuestro
protagonista contesta "Vengo de parte del HAMBRE". Pues bien a
renglón seguido de estas excavaciones hombres, mujeres y niños
empiezan a excavar para vender los exvotos a personajes extranjeros por
diez duros: De los 300 exvotos vendidos solo se pudieron recuperar, para
las instituciones, treinta ejemplares. Concretamente en Castellar el
arqueólogo Lentier en su estudio de los exvotos recorre en los años 14
al menos nueve colecciones: Sorolla, Academia dela Historia, Museo
Nacional en Madrid, en Francia la del Louvre; colección Cabre; en Jaén
la de Juanito y M. San Juan; en Tenerife la colección Jiménez Cisneros
y en Londres la de Sander
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